Silencio, se
vuela: Observación de aves en nuestro huerto
¡Hola a
todos! Hoy hemos vivido una jornada mágica en nuestro huerto escolar.
Aprovechando la estación del invierno, hemos cambiado las palas y los
rastrillos por la observación y el silencio.
Comederos
caseros para nuestros vecinos alados
Como podéis
ver en las fotos, hemos colgado comederos artesanales repletos
de semillas en las ramas de los árboles. Ahora es el momento perfecto para
esto: al ser árboles de hoja caduca, la caída de las hojas nos ha dejado una
"ventana" natural. Podemos ver las ramas al completo y observar cada
movimiento sin obstáculos.
Unos
invitados muy especiales: Los carboneros
No hemos
tenido que esperar mucho. Los pequeños carboneros, con su
inconfundible energía, se han acercado a reponer fuerzas. Ha sido un auténtico
regalo verlos de cerca y dejarnos deleitar por su alegre canto, que
ha llenado cada rincón del huerto.
Conectando
con la naturaleza urbana
Lo más
especial de la actividad no ha sido solo lo que hemos visto, sino cómo lo hemos
hecho. A pesar de estar en un entorno urbano, hemos realizado un
gran ejercicio de:
·
Concentración: Manteniendo la calma para no asustar a las aves.
· Escucha activa: Aprendiendo a distinguir los sonidos de la naturaleza entre el ruido de la ciudad.
🐦 ¿Sabías qué...? Curiosidades sobre los carboneros
Para que
conozcáis mejor a nuestros visitantes, aquí tenéis unos datos increíbles:
·
¡Son unos
auténticos acróbatas!: A diferencia de otras aves, los
carboneros son capaces de alimentarse colgados boca abajo de las ramas más finas.
¡Tienen unas garras muy fuertes para su tamaño!
·
Grandes
aliados del huerto: Aunque hoy les hayamos dado semillas,
en primavera y verano se alimentan de muchísimos insectos y orugas que podrían
dañar nuestras plantas. ¡Son los mejores "fumigadores" naturales!
¡Quién diría
que había tanta vida sobre nuestras cabezas! Os invitamos a pasaros por el
huerto (¡en silencio!) para ver si lográis avistar a nuestros nuevos amigos.




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